La Semana Santa de Águilas este año ha sido testigo de una importante novedad. En la tarde noche del Jueves Santo, la Real, Ilustre y Fervorosa Cofradía y Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad sacó en procesión a sus dos imágenes titulares: Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen María Santísima de la Soledad. Partiendo desde el Caño de Los Arcos, los moraos recorrieron las calles Antonio Manzanera, Floridablanca, Juan Pablo I, Plaza de España, Parroquia de San José, para luego regresar a su Casa de Hermandad.
En esta ocasión especial, el Paso Morao rompió con la tradición al no participar en los desfiles del Viernes Santo, optando en cambio por llevar a cabo el tradicional Vía Crucis al Monte Calvario y un posterior Santo Encuentro con Nuestra Señora Virgen de los Dolores y San Juan Evangelista.
La Procesión del Silencio tuvo lugar a medianoche en solemne oscuridad, protagonizada por Nuestro Padre Jesús de la Agonía, con un emotivo encuentro con la Virgen de la Soledad y San Juan Evangelista en la Plaza del Caño de los Arcos. Antes de este encuentro, el silencio fue interrumpido por las sentidas saetas de Alba Fernández.
El Jueves Santo se convirtió así en una jornada especial para la comunidad, donde la fe y la devoción se manifestaron en las calles a través de las procesiones y encuentros sagrados. El Paso Morao, al caminar en su propia procesión, unió el pasado con el presente, recordando la importancia de mantener vivas las tradiciones y la devoción a lo largo del tiempo.
En resumen, la Semana Santa en Águilas este año ha sido marcada por la celebración de nuevas tradiciones y la renovación de antiguos rituales, demostrando que la fe y la devoción continúan siendo pilares fundamentales en la comunidad.
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