El Paso Azul ha culminado un año histórico en su taller de bordado, destacándose por la intensa actividad desarrollada, la confección de nuevos bordados y el estreno de más de medio centenar de mantos, trajes, capas y vestimentas que enriquecerán los desfiles de la Semana Santa.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, junto al director general del Instituto de Turismo de la Región de Murcia (ITREM), Juan Francisco Martínez, y el presidente de Paso Azul, Miguel Ángel Peña, han presentado los estrenos de la cofradía para los Apasionados Desfiles Bíblicos de este año.
Destacando la importancia de estas incorporaciones, Gil resaltó que la Semana Santa de Lorca es un gran emblema cultural y turístico, y el trabajo de Paso Azul demuestra una extraordinaria capacidad para innovar respetando la tradición, potenciando así el atractivo de los desfiles y proyectando la imagen de la ciudad a nivel nacional e internacional.
Entre las novedades de este año se encuentra el carro del Ángel Caído, una obra que actualiza y potencia el Triunfo de la Cristiandad, eje simbólico de la procesión azul. El ángel caído desfilará en un carro tirado por siete caballos, representando los pecados capitales y contrastando con la victoria de la fe cristiana.
Los mantos, con la mayor cantidad de bordados del conjunto, han sido diseñados con referencias a la obra de Francisco Cayuela, explorando soluciones ornamentales en oro y seda. Además, se han incorporado las cuatro virtudes cardinales en la flota triunfal del cristianismo, renovando el mensaje de la victoria del bien.
En los talleres de Paso Azul se han desarrollado múltiples trabajos, como la renovación del grupo Triunfo de la Cristiandad, la elaboración de escudos de la infantería romana y la confección de trajes egipcios, entre otros.
Con estos logros, Paso Azul reafirma su compromiso con la excelencia, la innovación y la preservación del bordado, consolidando su taller como un referente artístico y cultural en la Semana Santa. El alcalde subrayó la importancia del trabajo continuo realizado por los hermanos de la cofradía y el apoyo del Ayuntamiento de Lorca en la preservación de las tradiciones culturales y turísticas.
En resumen, el trabajo realizado por Paso Azul durante este año ha sido intenso y fructífero, apostando por la formación y el relevo generacional para garantizar la continuidad de una tradición única como es el bordado lorquino.
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