En la ciudad de Lorca, se ha presentado recientemente una pieza de arte sacro muy significativa: un Cristo crucificado de cartapesta o papelón. Esta escultura, datada entre los siglos XVII y XVIII, ha sido objeto de una compleja intervención de restauración por parte del Taller Municipal de Restauración debido a su mal estado de conservación y la fragilidad de sus materiales.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha destacado la importancia de esta escultura, resaltando sus similitudes con otros crucifijos de ‘papel’ de mayor formato. La técnica de la «pasta de papel» utilizada en esta obra tiene sus orígenes en Italia y se introdujo en la Península Ibérica en el siglo XIV. Esta técnica, que se centraba en esculturas devocionales y procesionales, ha sido poco común de conservar debido a los problemas que plantea en su mantenimiento, como el ataque de xilófagos y la fragilidad de sus materiales.
El Cristo Cárcel, como se le conoce, es una obra realizada con materiales mixtos y presenta una composición que sigue los cánones establecidos para representaciones de Cristo en España. Aunque no se ha podido determinar con certeza su origen, época o autoría, se ha podido establecer una datación aproximada basada en sus características formales y materiales de construcción.
Tras una exhaustiva intervención de restauración, la escultura será expuesta en la Sala de Arte Sacro del Museo Municipal de Arqueología de Lorca, donde los visitantes podrán admirar esta obra que ha permanecido custodiada en la capilla del penal durante mucho tiempo.
En cuanto a los detalles técnicos de la escultura, se destaca que mide 138x88x21 centímetros y ha sido intervenida por el Taller de Restauración Municipal. Este Crucifijo de cartapesta es un verdadero tesoro artístico que ahora se podrá apreciar en todo su esplendor en el Museo Arqueológico de Lorca.
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